En el mundo hiperdigitalizado de hoy, y luego de que nos golpeó fuertemente la pandemia del COVID-19, se ha desarrollado a una velocidad enorme. Este vertiginoso paso de las ventas presenciales a las ventas online, que si bien ya se venía dando a un ritmo sostenido y positivo en nuestro país, se vio acelerado por la imposibilidad de los años 2020 y 2021 de salir de nuestros hogares, y las muchas restricciones, incluso para los negocios «no esenciales» de continuar sus operaciones con normalidad, debiendo no sólo ceder el espacio habitual de trabajo ante las cuarentenas prolongadas, sino que también realizar teletrabajo y salir a buscar a los clientes de maneras completamente distintas a las que estábamos acostumbrados/as.